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En un giro inesperado, Irán ha decidido reestablecer un control riguroso sobre el estrecho de Ormuz, una medida que afecta directamente el tránsito marítimo en esta vital ruta energética. El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, anunció que el control del estrecho ha retornado a su estado anterior, lo que implica restricciones significativas al tráfico de buques.
Este cambio de política se produce después de que Irán permitiera temporalmente el paso de algunos buques petroleros y comerciales como un gesto de buena fe en el marco de las negociaciones. Sin embargo, debido a la continuación del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, Teherán ha decidido revertir esta medida. Zolfagari aseguró que el control estricto sobre el estrecho de Ormuz se mantendrá hasta que Estados Unidos restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, también se pronunció al respecto, advirtiendo que el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto si el bloqueo estadounidense continúa. Qalibaf denunció las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el estrecho y las negociaciones de paz, calificándolas de falsas y asegurando que no lograrán nada en las negociaciones.
El líder iraní enfatizó que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará conforme a rutas designadas y con autorización de Irán. Por su parte, Trump afirmó que el estrecho está completamente abierto para el comercio, lo que contradice las declaraciones iraníes. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, rechazó cualquier posibilidad de que el uranio enriquecido salga del país, en respuesta a las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de extraer el uranio con excavadoras.
La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo tensa, con Irán manteniendo un control estricto sobre el tráfico marítimo. La continuación del bloqueo estadounidense y las declaraciones contradictorias de ambos países han generado incertidumbre en la región. El estrecho de Ormuz es una ruta crucial para el transporte de petróleo, y cualquier restricción en su tráfico puede tener implicaciones significativas en el mercado energético mundial.


